Pero no. No voy a hablar de higiene en tiempos de pandemia, de coronavirus ni ná…

Quizá sea clickbait esto, ¿no? Título engañoso, un anzuelo para que entres a leer mis pijadas.

Sin consejos, está casi todo dicho. Y está casi todo desdicho. Salvo una cosa (luego vemos cuál).

Nos ha pillado en pelotas, individual y colectivamente. Sin preparar en casa, ni en los coles, ni en las industrias, ni en las administraciones, ni en la sanidad…

Yo, si lo llego a prever, me monto un gimnasio en el cuarto del fondo. O mejor aún, me vuelvo a casa con jardín. 

Si lo llego a prever… Por que claro, que esto pase en China o en El Congo a nosotros no nos afecta, ¿verdad? Aquí esto no podía pasar. Somos limpios, comemos cosas normales y tenemos Seguridad Social. Esta podría ser la lección número uno: no creernos intocables. Sí, puede haber crisis económicas, atentados terroristas, pero también pandemias. Y los microorganismos no hacen diferencias entre razas, capacidad económica o religiones… Sí que hacen diferencias entre sistemas inmunes, así que revisa tu cartilla de vacunación por si acaso, en algún momento, perdemos la inmunidad de grupo que tanto nos ha costado conseguir.

Hemos visto esta semana La guerra de los mundos. Invasión extraterrestre en la que los visitantes necesitan alimentarse de nuestra sangre. ¿Los mata Tom Cruise? (¡ALERTA SPOILER!!! Lo pongo en la postdata, así que no la leas si pretendes ver la peli o leerte el libro de H.G.Wells)

Canastilla para un confinamiento

Cuando va a nacer un bebé a la madre le suelen regalar eso que se llama canastilla con productos para la criatura: que si pañales, sacamocos, baberos, etc… 

Mi canastilla para un confinamiento:

  • una conexión a internet capaz de aguantar la caña de toda la familia
  • dispositivos y habilidades tecnológicas que permitan la relación con el mundo exterior: zooms con tu gente, con clientes, formaciones online, descargar libros y meterlos en tu dispositivo de lectura, hacer compras online,…
  • suscripción a plataforma de pelis y series 
  • lo necesario para los hobbies particulares de cada uno (en mi caso, como lo que más me gusta es leer, lo tengo fácil)
  • las birras y el papel higiénico a gusto y necesidades de cada uno 🙂
  • ropa elegante pero cómoda para estar en casa y poder atender con dignidad una videollamada inesperada (pamela incluida para disimular el pelo sin lavar) 

Una chorrada todo, ¿no? Porque al final eso son mis “necesidades” y dispongo de todas (menos la ropa elegante para estar en casa).

Posible segunda lección: aunque un virus no distinga entre personas, el confinamiento no supone lo mismo para todos. Algunos seguimos avanzando, para otros supondrá cierto retraso y para otros será directamente un infierno. Familias con dependientes, con enfermos ingresados, con fallecimientos en estos días sin poder despedirse, con maltratadores en casa… 

Me considero afortunada, mucho. E intento que mis retoñas lo vean. Como siempre, las realidades son muchas y pocas mejores que la nuestra pese a todo.

La higiene en tiempos de pandemia: coronavirus rules

Donde dije digo, digo…

Esto es un blog de seguridad alimentaria, inocente, ¿de qué crees que iba a a acabar hablando?

Lo que más gracia me está haciendo de esta mierda es que estamos tooodo el día a vueltas con el lavado de manos (a esto me refería en la tercera línea del post).  Las que nos dedicamos a dar la paliza en industrias alimentarias, en formaciones a manipuladores, estamos constantemente repitiendo que es fundamental lavarse las manos mucho y de una forma adecuada. Vigilando que se lleve a la práctica y divulgando sobre el asunto (¿te has leído ya mi post sobre el primero que se dio cuenta de que había bichos microscópicos por ahí repartidos y sobre el que empezó a lavarse las manos como práctica “salva vidas”?) 

Y lo que más me ha fastidiado es que tanto pontificar sobre que lo mejor es manipular los alimentos a mano descubierta pero reluciente y he tenido que abanderar el guante como el mejor amigo del hombre en tiempos de pandemia. En efecto, donde dije digo, digo Diego.

Pero  en este caso el guante no es para evitar la contaminación del alimento, sino que se va a usar como EPI, equipo de protección individual. En esta situación excepcional de alerta sanitaria, en la que precisamente los manipuladores de alimentos en industrias y minoristas son una pieza fundamental del bienestar de toda la población, pues aseguran el abastecimiento de alimentos, resulta que tienen que estar más preocupados de no contagiarse que de las medidas habituales de higiene alimentaria. 

Sin entrenamiento ni material adecuado usar mascarilla es una marranez, en especial si tu trabajo tiene tiempos muertos (en una línea de producción cañera probablemente no tengas tiempo de pararte a pensar si la mascarilla te molesta). Si trabajas toda la mañana con los mismos guantes sin lavarte las manos con ellos puestos, es una marranez también.  

Pero es lo que hay. Yo me anoto el pensar y formarme sobre estas cuestiones, para poder implantar de forma eficaz medidas que contemplen ambas cuestiones, que la protección personal no vaya en contra de la higiene alimentaria en los sitios menos preparados para ello (tiendas, bares, cocinas). Por si acaso nos llega otra de estas. 

Posible tercera lección: los manipuladores de alimentos como pieza clave en una pandemia: máxima exposición, mínima preparación. ¿Cómo prepararles para la próxima?

Y para que no sientas que has perdido el tiempo meto un vídeo con el que puedes aprender como es un lavado correcto de manos y que seguro que te han mandado mil veces por wasap estos días.

 

Conclusiones/lecciones de una pandemia

¿Las tendremos?

Individuales fijo, cada uno las suyas y válidas en exclusiva. Aunque todos nos creemos que sabemos más que Fernando Simón, lo cierto que es que no…

De protocolos a varios niveles (educativos, sanitarios), seguro que también. Estas sí serán válidas pues se basarán en la evidencia científica y en la experiencia a nivel mundial.

Como sociedad: soy bastante escéptica, realmente. Los que hablan de desaprender ¿de verdad se piensan que no vamos a hacer las mismas cosas? Lo dudo mucho. No creo que esto suponga un antes y un después y si lo es, no creo que sea para mejorar.

Volveré aquí en un año, recordádmelo, a ver si soy capaz de observar algún cambio significativo más allá de que todos tendremos un alijo de mascarillas, guantes y ropa desechable en el trastero por si acaso.

¿O qué??

Contadme, por favor…

Patricia 

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POSTDATA: Pues no, no fueron ni Tom Cruise, ni su hijo, ni el superejército de los EEUU, fueron los microorganismos con los que nosotros convivimos. Mucho viaje espacial y se vienen sin sistema inmunológico probado, los muy gilipollas.

OTRA POSTDATA: si necesitas que de verdad hable sobre medidas higiénicas, dime. Tus deseos son ordenes para mí…

🙂

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