“Yo, hasta que no me lo pida el de Sanidad, paso.”

Esto me ocurre, a veces.

“No se porqué a mi me piden tanto si al de enfrente ni le visitan y no sabes tú cómo tiene la cocina”

Esto también me ocurre, a veces.

“Si hay que hacerlo vamos a ponernos a ello ya, no sea que lo estemos haciendo mal”

Sí, esto también me ocurre, muchas veces, y por eso soy feliz con mi trabajo.

Como ya he comentado alguna vez, en la industria alimentaria muchas veces se entra a trabajar o se emprende de rebote, sin preparación alguna. Alta temporalidad, horarios reguleros y sueldo escaso son la tónica habitual en este sector y esto hace que nos encontremos con personal y operadores poco formados, más reactivos que proactivos a la hora de implementar diversas medidas en sus negocios o puestos de trabajo.

Sin embargo, el operador de la industria alimentaria es el principal responsable de la seguridad alimentaria. Es decir, el dueño/a de un bar, de una quesería, de una escuela infantil, fábrica de conservas, empresa de distribución de alimentos, etc. es el responsable de todo lo que pueda pasar con sus productos. No es el inspector de sanidad, ni el responsable de salud pública de tu ayuntamiento. ¡Eres tú!!

Reparto de responsabilidades en la industria alimentaria.

Por tanto, esto esto de las responsabilidades sobre seguridad alimentaria queda como sigue:

  • Operador de la industria alimentaria: desde la producción primaria en adelante, son los responsables principales de la seguridad alimentaria. Es tu obligación si tienes una empresa conocer las normas, implantar el sistema de Autocontrol y formar a tus manipuladores de alimentos. Y no tienes que esperar a que te lo diga “el de Sanidad” ni escudarte en que como nadie te lo ha dicho no sabías que tal y tal…
  • Autoridad competente: responsables de salud pública de las diferentes administraciones, desde el ámbito nacional al municipal. Son los responsables de controlar y garantizar el cumplimiento de las normas sobre seguridad alimentaria que sean de aplicación en cada establecimiento o industria, en todos los sectores desde la producción primaria hasta la venta al consumidor final, incluyendo el control en fronteras del comercio internacional de productos alimenticios, los materiales en contacto con los alimentos y los piensos de alimentación animal.
  • La Comisión europea: una de sus funciones es velar por la seguridad alimentaria en todo el territorio de la Unión Europea, teniendo en cuenta además que es el mayor exportador/importador mundial de productos alimenticios. La Comisión planificará las estrategias a seguir para alcanzar ese nivel de protección para todos los consumidores y evaluará la capacidad de las autoridades competentes para llevar a cabo la vigilancia en cada estado miembro.
  • Consumidor final: el que yo considero el eslabón perdido de la cadena alimentaria. Aquí dentro cabemos todos, evidentemente. Como consumidores debemos respetar en nuestro hogar las pautas de higiene adecuadas: en la compra, almacenamiento en casa, preparación adecuada de los alimentos. Con una mala refrigeración, por ejemplo, podemos echar por tierra todos los esfuerzos de productores, envasadores, inspectores, etc. ¡Respect!

 

Y como en todo, el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, así que si vas a emprender dentro de la industria alimentaria, infórmate previamente de cuáles son los requerimientos a cumplir.

Pide ayuda, no estás solo 🙂

Pregunta, comparte, saluda…

Patricia

Patricia García Berruguete

Consultora en higiene alimentaria y formadora de manipuladores de alimentos. ¿Que por qué hay que formarse? Porque conseguir unas correctas prácticas de higiene no depende únicamente del sentido común.