Dos actividades rutinarias a la par que ¿aburridas?, ¿relajantes?, ¿desconocidas para algunos?. Y digo dos actividades porque la limpieza y desinfección son dos cosas diferentes, dos etapas que hay que hacer en el orden correcto para que sean eficaces. De ello voy a hablar hoy.
Diferencia entre limpieza y desinfección
LIMPIAR es la acción de eliminar la suciedad y los residuos que vemos a simple vista y que pueden convertirse en un buen sustrato para el desarrollo de gérmenes. Esto se hace con agua caliente y jabón (detergente). Sin embargo, lo único que reduce de manera aceptable la cantidad de microorganismos es la DESINFECCIÓN. Ésta la realizamos con agentes físicos o químicos (desinfectantes).
Hay una confusión generalizada con estos dos términos. No son sinónimos, ojo. Tienen objetivos diferentes, como hemos visto en la definición: con la limpieza nos deshacemos de la mierda macroscópicamente evidente (migas, pegotes de tomate, etc). Una vez que está todo como los «chorrosdeloro», desinfectamos, es decir, vamos a eliminar todos esos microorganismos que no vemos, pero que como somos manipuladores bien formados sabemos que están ahí. A este doble proceso es a lo que llamamos higienizar una superficie.
Si sólo limpiamos, todo estará aparentemente en buenas condiciones, pero cuchillos de carne, tablas de cortar, superficies, bayetas, serán soporte de gérmenes que van a estar ahí esperando a que vuelvas a poner un filete encima. Al limpiar y luego desinfectar, te aseguras de que superficies, utensilios, bayetas, etc no se conviertan en un vehículo de transmisión de microbios. Bien, ¿no?
Detergentes y desinfectantes
Un detergente (del latín detergere: limpiar) es un producto que, añadido al agua, aumenta su poder limpiador al facilitar la eliminación de los restos de materia orgánica. ¿Cómo lo hace?:
- Por un lado reducen la tensión superficial del agua: las moléculas que la forman se separarán y penetrarán en la superficie a limpiar con más facilidad.
- Las moléculas de detergente tienen dos polos: uno que combina bien con las grasas (lipófilo) y otro que lo hace con el agua (hidrófilo). La suciedad se «pega» con partículas oleosas que atraen a los polos lipófilos del detergente, quedando el hidrófilo hacia fuera, rodeando la suciedad. De esta manera todo el conjunto es arrastrado fácilmente en el aclarado. El rozamiento (con el estropajo) y la temperatura del agua facilitan el proceso.
Un desinfectante tiene la capacidad de reducir la carga bacteriana de una superficie a niveles aceptables, es decir, no peligrosos, pero para ello hemos tenido que quitar la suciedad. Un desinfectante debe reunir varias características:
- Debe ser bactericida, fungicida, esporicida y virucida.
- No ser corrosivo, irritante ni inflamable, a parte de no producir manchas ni olores.
- No ser tóxico a las concentraciones de uso.
- Fácil de eliminar.
- Capaz de actuar en las diversas condiciones de uso: temperatura, humedad, etc.
- Ser estable.
Los detergentes hacen espuma, los desinfectantes no.
Actualmente muchos detergentes llevan agentes antimicrobianos incorporados en su formulación, con lo que podemos hacer la limpieza y desinfección en un sólo paso.
Biofilms
Los microorganismos tienen un sistema para adherirse a las superficies, se anclan a ellas y allí se multiplican, por lo que una simple pasada de bayeta no es suficiente para eliminarlos. Este sistema de adherencia se denomina BIOFILM y es un gran problema tanto en superficies de la industria alimentaria como en superficies y material quirúrgico en hospitales.
Un grupo de bacterias producen unas excrecencias «muy pegajosas» que permiten que se agrupen en zonas concretas, unidas a un soporte solido (por ejemplo, la encimera de nuestra cocina, el borde del fregadero, etc). Este soporte les va proporcionar estabilidad, nutrientes y espacio, por tanto se multiplicarán y se les añadiran nuevos microorganismos. Esta aglomeración puede llegar a ser visible con el tiempo si dejamos que suciedad y gérmenes compartan el espacio físico. El olor desagradable que detectamos en ocasiones en cuartos de baño aparentemente limpios procede de estos «montones» de bacterias.
[CC-BY-2.5], via Wikimedia Commons
En otro post hablaremos de como y cuando limpiar: superficies, útiles, manos, etc. De momento, un adelanto: DE NADA SIRVE LIMPIAR SI EL ESTROPAJO, LA BAYETA, LA FREGONA, EL CUBO O EL TRAPO DE SECAR ESTÁN SUCIOS…Lógico, ¿no?..
Si te ha parecido interesante, comparte, difunde el secreto de la limpieza y desinfección….;-))
¡Gracias!
Patricia
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Para saber más:
Fuentes:
- Consumer.es
- APPCC en la Industria Alimentaria. INEA Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola, Universidad de Valladolid.
- Dimensiones de la cultura de la seguridad alimentaria - 13/07/2022
- La actividad de una empresa alimentaria - 16/01/2022
- Los pilares de la seguridad alimentaria - 16/11/2021


Excelente, gracias por compartir de manera clara y breve
Gracias a ti por leer y comentar, Saray. 🙂