Ayer asistí a La Colaborativa, un espacio de coworking aquí en León en el que una vez al mes realizan los #miércolesabiertos, un formato de charla/presentación de proyectos de índole muy diversa: TICs, agroalimentación, diseño, conocimiento abierto, medioambiente,etc. Siempre son inspiradoras y altamente instructivas.

Ayer nos contó su proyecto Rubén Valbuena, de la Quesería Granja Cantagrullas. Montada en plena crisis, la Granja Cantagrullas ha conseguido hacerse su sitio con una idea novedosa consistente en “inventarse” quesos nuevos cada tres meses. Trabajan mano a mano con cocineros de todo el país para hacer quesos a la carta.

Rubén y su familia decidieron dar ese giro a sus vidas para instalarse en el campo y eligieron un pueblo de Valladolid, Ramiro, en el que solo hay 8 habitantes. Tela. Y como todas las personas que hacen de su idea su modo de vida, su trayectoria resulta fascinante, y me pareció extraordinaria su coherencia y la filosofía con la que impregna su negocio y, por lo que parece dado el éxito, sus quesos.

Entrad a ver su web y sus productos, el porqué de su nombre y sus aventuras en el blog: Granja Cantagrullas

Si recordáis hace unos meses también escribí sobre otros que hacen quesos, pero de los de cabrales. Destaco el entusiasmo de ambos. Parece que el futuro del medio rural pasa por iniciativas que sepan combinar la tradición con las nuevas tecnologías, con un buen discurso por detrás. Rubén destacaba que hay oportunidades en el medio rural, pero que hay que conocerlo, no idearlo desde el medio urbano. 

La granja se puede visitar e imparten cursos para enseñar a quién esté interesado.

 

Patricia.

Patricia García Berruguete

Consultora en higiene alimentaria y formadora de manipuladores de alimentos. ¿Que por qué hay que formarse? Porque conseguir unas correctas prácticas de higiene no depende únicamente del sentido común.